Black, red and light blue classic cars sit with their hoods popped in the parking lot of a restaurant.
Classic cars displayed at the Wheelz Bar and Grill season kick-off car show on May 19. Photo by Daianee Galindo.

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Como el clima comienza a calentarse en Denver, los fanĆ”ticos de los autos o ā€˜petrolheads’ comienzan a sacar sus vehĆ­culos Ćŗnicos y los exhiben en exhibiciones de autos por toda la ciudad. Coleccionistas, aficionados y admiradores se reĆŗnen en los estacionamientos la mayorĆ­a de los fines de semana durante el verano para apreciar el trabajo de los demĆ”s y construir una comunidad. Muchas ciudades organizan eventos similares, pero la cultura automovilĆ­stica de Colorado difiere en una parte fundamental: el crisol de orĆ­genes trae una mezcla diversa de automóviles como lowriders, camionetas, carros importados antiguos y el mĆŗsculo americano.

“Me gusta venir a estas [exhibiciones de automóviles] para estar rodeado de personas con ideas afines”, dijo Merrill Moon, un entusiasta de los automóviles. ā€œMi taller estĆ” al otro lado de la calle y vi esta exhibición de autos y dije: Ā”EstĆ” solo cruzando la calle, voy a ir!ā€

Moon es el dueño de un Chevy Camaro de 1969 con motor de bloque grande. El poderoso auto metÔlico de color mandarina estuvo estacionado en la exhibición de autos de inicio de temporada de Wheelz Bar and Grill en Englewood el 19 de mayo. El estacionamiento de la taberna local exhibió mÔs de 15 autos clÔsicos, mientras los entusiastas examinaban los automóviles llamativos bajo el sol abrasador. Un Chevy Bel Air de los años 50, un Plymouth Belvedere de 1965 y un Ford Window Coupe de 1932 fueron solo algunos de los clÔsicos y antiguos estacionados afuera de la taberna.

Parado junto a su coche deportivo, Moon compartió que comenzó a construir su auto hace cuatro años, pero después de un diagnóstico de cÔncer, se vio obligado a detener su proyecto. Ahora, años después, estÔ libre de cÔncer y ha vuelto a sacar su Camaro. Y aunque aún no estÔ listo para empezar a trabajar en él, todavía disfruta manejarlo por la ciudad lo mÔs que se pueda.

ā€œEl problema es que cuando eres joven no tienes dinero. El sueƱo de todos los de nuestra edad era tener un coche deportivo cuando Ć©ramos jóvenes, pero hoy en dĆ­a tenemos el dinero, asĆ­ que lo hacemos.ā€ ā€œEstamos viviendo nuestra juventudā€, dijo Moon.

A man with a long grey beard wearing a ball cap and sunglasses stands next to his red classic car.
Merrill Moon, dueƱo del Chevy Camaro con motor de bloque grande de 1969, parado junto a su vehƭculo afuera del Wheelz Bar and Grill el 19 de mayo. Fotos de Daianee Galindo.
The owner of a silver and black classic car behind the wheel.
El dueño de un automóvil clÔsico se va después de exhibirlo en la exhibición de autos de inicio de temporada de Wheelz Bar and Grill el 19 de mayo.

Para otros entusiastas de los autos, como Arturo Mendoza, quien compra y vende autos desde que era un adolescente, las ferias son una gran parte de su negocio. AdemÔs de su pasión por las mÔquinas, Mendoza visita ferias de automóviles para encontrar partes para sus proyectos. Dijo que le gusta reconstruir automóviles y convertirlos en hermosas obras de arte.

ā€œHe estado haciendo esto por muchos aƱos. Vendo muchos autos, pero tengo mi colección de nueveā€, dijo Mendoza. ā€œLos arreglo, encuentro al comprador adecuado y se van rĆ”pido. Muchos chicos vienen de California; A ellos les encanta comprar nuestros autos, asĆ­ como a las personas de Japón y China que aman los autos clĆ”sicosā€.

Mendoza exhibió un cupé Chevy Special Deluxe del año 1941, uno de sus proyectos actuales. Dijo que le ha tomado tiempo terminar el auto, pero lo ha reconstruido por completo, agregando aire acondicionado, dirección asistida y otras características modernas. A pesar de que su cupé Chevy estÔ sin terminar, Mendoza garantiza que serÔ único después de algunas modificaciones mÔs.

ā€œSĆ© que ahora no se ve completo, pero serĆ” hermoso cuando termineā€, dijo Mendoza. ā€œLos disfruto, me divierto con ellos y cuando estoy listo para venderlos tengo un poco de dinero en mi bolsilloā€.

Durante la exhibición de autos, gente continuamente paraba y saludaba a Mendoza. Dijo que ha estado haciendo esto por tanto tiempo que conoce a mucha gente después de muchos años en el negocio. Un conocido, Rubén Guerra, se detuvo a platicar con él y ponerse al día.

ā€œSiempre he sabido de Ć©l porque conozco su compaƱƭa Dino’s Custom Cyclesā€, dijo Mendoza. “Lo veĆ­a en exhibiciones de autos, es un gran tipo, pero conocemos a mucha gente del pasado y siempre es bueno estar en contacto con ellos”.

Guerra ha trabajado en el negocio de las motocicletas por muchos años y es uno de los mejores constructores del estado. Al igual que Mendoza, asiste a exhibiciones de autos por amor a las mÔquinas y para hacer contactos. Los dos entusiastas dijeron que habían conocido a personas de todos los Ômbitos de la vida que poseen varios negocios relacionados con el automóvil. Siempre que ocupan algún trabajo para proyectos actuales, saben a quién llamar.

ā€œEntonces, todo es para establecer contactos. Un tipo puede ser bueno en tapicerĆ­a y otro es bueno en otra cosa, asĆ­ que nos ayudamos unos a otros. A veces tienes que pagar a otros para que te ayuden con tus proyectos, pero esa es la naturaleza del negocioā€, dijo Mendoza.

Two men laugh while standing next to classic cars parked in the lot outside a bar and grill.
Rubén Guerra y Arturo Mendoza se ponen al día durante la exhibición de autos de inicio de temporada de Wheelz Bar and Grill el 19 de mayo.
Fuzzy dice hang from the rearview mirror of a classic car.
El interior de un carro deportivo antiguo exhibido en la exhibición de autos de inicio de temporada de Wheelz Bar and Grill el 19 de mayo.

Al fin, lo que tienen en común quienes asisten a las ferias es el amor y la pasión por los coches. Guerra, quien creció con un padre que se dedicaba al negocio del automóvil, ha sentido pasión por las mÔquinas desde que era un adolescente.

ā€œA mi padre nunca le importó, para Ć©l era solo un centro de ganancias. Pero en mi caso, me apegue sobre todo a ellos. Odio ver coches debajo de los Ć”rboles, pudriĆ©ndose y cosas asĆ­.ā€ ā€œEs tristeā€, dijo Guerra.

Guerra se considera un rescatador de automóviles y le encanta devolverlos a la calle. No le importa tocar las puertas de la gente, ni detenerlos y preguntarles sobre los autos sin usar que puedan tener en sus patios o afuera de sus casas.

ā€œSi eres un verdadero aficionado a los autos, a veces nos preocupamos mĆ”s por el auto que por el dineroā€, dijo Guerra. “Solo queremos que el coche llegue a manos de alguien que realmente lo aprecie y que no solo se preocupe por su valor”.

Al mismo nivel de Moon, tanto Mendoza como Guerra se enorgullecen de los vehículos y motocicletas que construyen, al igual que al mostrar su trabajo y dedicación en las exhibiciones de autos. Aunque no siempre participan en los concursos, aprovechan la oportunidad para disfrutar el trabajo de los demÔs, volver a verse y seguir construyendo sus contactos a partir del aprecio por los automóviles.

ā€œTenemos compasión por ellosā€, dijo Mendoza. ā€œLos amamos, vemos lo que podrĆ­an ser y lo que podrĆ­a salir de ellos.ā€ ā€œAprecio cualquier vehĆ­culo, es simplemente la cultura del automóvilā€.

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